El 24 del mes pasado pasó a mejor vida mi tata. No voy a decir que fue un gran hombre, pero si puedo decir que fue un hombre en todas sus letras.
Era un hombre complicadamente simple, tenía respuestas simples para casí todo. Respuestas con las cuales no estaba muy de acuerdo... por ser muy simple.
Murió en sueños, por lo menos se fue tranquilo. El día de su entierro no podía pensar más que en los (pesimos) días que llegaron cuando, por culpa de negligencia medica, se convirtió en un demente senil.
Las veces que tuve que ayudar a vestirlo para acostarlo. o levantarlo cuan pluma, o cambiar el pañal a un hombre orgulloso... o lo más terrible cuando tuve que contener una hemorragía en su cabeza cuando este se azotó contra el suelo y a la vez hacer que mi abuela reaccionara y pidiera una ambulancia... de ese día solo recuerdo mi manos y ropa con sangre de mi abuelo.
No quiero hablar de que a la vez de que pasaba todo lo anterior tenía que dar fuerza a mi abuela para aguantar a una desconsiderada hija que solo la presionaba en todos sentidos... (que incluso me ha amenazó, pero creo que ese aspecto esta solucionado)
Me desvío del tema... echare de menos las tardes filosofícas de Julio Reyes (su nombre). No eramos los más adeptos a demostrar emociones pero mi tata en varias ocasiones intentaba hacerme razonar con las simples, pero directas y duras, palabras que el solo podía decir... porque no he escuchado a nadie más con ese tipo de filosofía sobre la vida.
Pase todos estos meses preguntandome ¿por qué pasó? ¿para qué pasó? y solo se me venía una respuesta... de mi tata:
"Así es la vida"
Es tan simple y a la vez tan cruel.
Lo importante es que mi tata esta descansando, y sinceramente creo que el hubiese querído estar muerto que estar en esa condición. Tengo mucho enojo por lo que pasó, tristeza... pero estoy tan tranquilo, durante esta epoca dí todo lo que podía hacer en una situación así.
Hasta pronto Tata.
domingo, 10 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)